
Los objetivos principales de una auditoría operacional suelen incluir:
Efectividad: Evaluar si los objetivos y metas establecidos están siendo alcanzados de manera efectiva.
Eficiencia: Determinar si los recursos están siendo utilizados de la manera más eficiente posible para alcanzar los objetivos.
Economía: Asegurar que los recursos se estén utilizando de manera económica, es decir, de la manera más rentable posible.
Cumplimiento: Verificar si se están cumpliendo las políticas, procedimientos y regulaciones internas y externas aplicables.
Mejora continua: Identificar oportunidades de mejora en los procesos y prácticas para optimizar el desempeño organizacional.